|
|
Salsa:
La Música (de “Teaching & Salsa” por Loo Yeo) Nota: El siguiente tratado contiene números entre corchetes que hacen referencia a ejemplos musicales encontrados en la discografía. El autor admite que muchos conceptos se han simplificado enormemente en favor de la claridad. Para más detalles, consulta la lista de recursos de esta página. ¿Qué es la música salsa? Es cuestión de opinión, musicólogos incluidos. Se podrían aplicar pasos de salsa a canciones con tiempo común (4/4). Habrá quienes afirmen que estas bailando salsa y habrá otros que no. ¿Debería importar si lo estás pasando bien? Lo que se conoce como música salsa parece seguir vagamente un número de criterios. La salsa se toca en tiempo común, lo que significa cuatro golpes en cada compás. La música se toca en frases de dos compases, formando consiguientemente una suma de ocho golpes. Ritmo base Otra pista es la velocidad de la música. Normalmente las canciones con un tiempo medio se consideran chachachá, mientras que aquellas con un tiempo alto suelen ser clasificadas como salsa. Pero eso es como preguntar cómo de larga es una cuerda. No hay un punto divisor exacto. Basta con decir que cuanto más rápida sea la pieza de música, más probabilidad de que sea salsa. Hasta el momento, el criterio más fuerte para definir una pieza de música como salsa es que debe obedecer la clave. La clave es un ritmo que se toca golpeando un palo contra otro. Los palos también se llaman clave. La clave (ritmo) se presenta de dos formas: 2-3 y 3-2. La clave 2-3 tiene dos golpes en el primer compás de la frase, y tres golpes en el segundo compás; golpes 2, 3, 5, y, 8 (donde y es equidistante entre los golpes 6 y 7) [2]. La clave 3-2 es a la inversa [3]. Tanto músicos como cantantes deben obedecer la clave, tocando notas o acentuando sílabas que realcen la mayoría o todos los golpes de la clave. Esto debería ocurrir incluso cuando no se esta tocando realmente la clave, siguiendo en ese caso un golpe imaginario. Las canciones normalmente seguían una sola modalidad de clave; tanto músicos como cantantes solían molestarse si se cambiaba la clave intencionadamente en una canción o si el director de banda daba la entrada incorrectamente. Ya no sucede así. Cada vez son más comunes las canciones que contienen cambios en la clave y los músicos son a su vez más hábiles con los cambios [4]. El cambio de clave añade dinamismo a una canción, pero la hace más inaccesible para el bailarín novel. Los golpes en la suma de ocho golpes normalmente vienen determinados por un número de percusionistas que tocan juntos usando instrumentos más pequeños. Se incluyen instrumentos que sin ser de percusión asumen dicho papel; un instrumento de percusión como la conga puede saltar algún golpe dejando huecos que rellenan otros instrumentos. Los instrumentos que no son de percusión seguirían un golpe imaginario. El papel cooperativo de los músicos refleja las raíces Africanas de la música. Por esta razón, lo más eficaz para coger el ritmo es escuchar la música como un conjunto en vez de instrumentos aislados. Según mi experiencia, quienes no son Latinoamericanos o Africanos suelen tener más dificultad para coger el ritmo. Esto no significa que les falte el gen del ritmo, sino que quizá estén acostumbrados a golpes más obvios que se tocan en un tambor enorme a manos de un músico especialista. Una vez que entienden que no se trata de identificar un golpe en concreto sino diferentes capas, la idea del gen fantasma del ritmo queda exorcizada (¡Hurra!). Uno de los antecesores más recientes y obvios de la salsa es el son Cubano. El son es la música de los cuentacuentos; los trovadores cantaban sobre cualquier cosa que capturase su imaginación; lo buena que fue la cosecha, lo que tuvieron de cena aquella noche, etc. Solían improvisar con la lírica y con la voz pero siempre siguiendo la clave de la canción. La técnica de improvisación, llamada soneo, es aún evidente hoy día, y a ella se debe la reputación de muchos artistas [5]. El son que se toca siguiendo el viejo estilo, sin la formación de instrumentos de metal, revela claramente sus raíces. Los ritmos suaves Africanos se presentan en líneas de bajo, encabezadas por líricas que se cantan de forma cooperativa; el cantante principal es respondido por otros cantantes de forma simultánea, o cantan piezas distintas de forma alternativa. Este fenómeno de una cantante respondido por un coro alternativamente se conoce como llamada-respuesta, y es apreciable en la mayoría de la música salsa; aunque también se encuentra en otras formas de música como la música espiritual negra. El conjunto queda completo si añadimos las melodías Andaluzas. Se puede discutir que la mayor parte de la influencia Hispánica en Latinoamérica vino del Sur de España. Otra influencia innegable es el Jazz. Fue introducido en la música Latina por medio de los barrios Latinos de Nueva York. Las notas de jazz tocadas en piano y en instrumentos de metal son el testimonio de los días en que las grandes bandas de Mahicto y sus muchachos tocaban en el teatro "Palladium"en los años cincuenta. La mezcla de jazz Africano y Español ya no esta localizado en el primer punto de fusión que es Nueva York, sino que se ha extendido a Latinoamérica, el Caribe, Africa, Europa e incluso Japón. Pero el Jazz no es la única modalidad; se puede observar la evolución de las especies y su diversificación en las formaciones de charanga con flauta y violín [7] que se encuentran junto con pop y rap en la música salsa. Hay indicios de que la salsa esta empezando a ser considerada en sí misma, en vez de ser un término genérico para canciones que contienen un número de ritmos Cubanos. Como ejemplo, algunos trabajos de artistas Colombianos son enviados a Nueva York para que reciban el último retoque. Esto se lleva a cabo añadiendo instrumentos extra o por medio de mezclas en las últimas etapas de producción, asegurando así que se ajusten a la fórmula de la salsa. La cumbia y el vallenato merecen ser mencionados como primos de la salsa, y como norma general encajan con la definición de salsa. El primero de ellos se caracteriza por un ritmo lento estilo reggae (pido disculpas por no haber investigado esto más a fondo) mientras que el segundo tiene como base el acordeón. De hecho, mucha gente baila salsa con ellos, para desmayo de los puristas. La cumbia, una forma de música y baile en sí misma, tiene gran seguimiento en Latinoamérica, pero es a menudo subestimada en otras partes, quizá porque los profesores de baile no la consideran tan vendible. Al hacer un análisis se puede apreciar que Latinoamérica no monopoliza la producción de la salsa. Salsas accidentales se pueden encontrar por ejemplo en estilos como Nuevo Flamenco, música ambiental nativa Americana, Folclore Irlandés y música Africana [9]. En mi opinión, es la inclusión, y no la exclusión, de diferentes influencias musicales lo que ha hecho de la salsa el fenómeno que es hoy día. Y será la continua inclusión de influencias musicales y culturales, tales como las salsas accidentales mencionadas anteriormente, lo que mantendrá joven a la salsa y asegurará su longevidad.
|
|
|
©1999
Sociedad de Salsa y Merengue Email: contactenos@salsa-merengue.net |