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Historia
del Merengue Tras la muerte de Trujillo el desarrollo del merengue sufrió una serie de cambios inmediatos, pero no en absoluto debido a que se dejasen de tocar hasta la madrugada los merengues en su nombre, al contrario, pronto aparecieron canciones en las que el dictador era motivo de desprecio. Aquellos merengues lentos y formulaicos por los que tenía predilección dieron paso a nuevas interpretaciones en las que destacaban por ejemplo el incremento en la velocidad, la reaparición de líricas de insinuante contenido sexual (basadas en dobles sentidos), y arreglos para tambora y saxofón más energéticos. Esta nueva situación reflejaba parcialmente el optimismo político que los Dominicanos estaban experimentando, así como la entrada de nuevas ideas, todo ello estimulado por el levantamiento de las restricciones de movilidad tanto dentro como fuera de la República (la más importante de las cuales fue la llegada del Rock & Roll de los Estados Unidos). Johnny Ventura Esta innovación en los escenarios fue complementada por una astuta estrategia mercantil planeada por el director de la banda, William Liriano. Se dio cuenta de que la mayor competencia de Ventura era la música extranjera que sonaba en la radio, con lo que promovió actuaciones en vivo adaptadas especialmente a una audiencia de campesinos y vecinos de los barrios. Fue la primera vez que se aplicaron tácticas mercantiles al merengue como producto, una práctica que más tarde ayudaría en la internacionalización del merengue a expensas de la salsa. Tiro
al maco La primera fue el fusilamiento; que consiste en la práctica de convertir baladas Latinoamericanas en Merengues. El término fusilamiento puede ser un término peyorativo cuando se entiende como el asesinato de una buena canción. También puede significar lo contrario; que una canción se encendió o disparó, es decir, se le dio un auge de vitalidad. La segunda fue una progresiva incorporación de El Maco (el sapo), un patrón de percusión que contiene elementos de la Konpa Haitiana y de plena Puertorriqueña. Los merengues estilo maco tienen un ritmo similar al de la música disco, lo que permitió que ambos géneros compitiesen en igualdad de condiciones y se simplificase el fusilamiento del pop Estadounidense. Ambos
fusilamiento y maco lograron mantener vivo el interés del público
local en el merengue durante una etapa de grandes cambios en la sociedad,
y al mismo tiempo extender dicho interés para incluir nuevas
audiencias. Payola La
palabra Payola es una mala interpretación de la marca de discos
Playola encontrada en las gramolas- lo que implica que hay
que pagar para oír la música deseada. En un principio
los merengues estaban en antena sólo los fines de semana, pero
pronto se escuchaban ininterrumpidamente, simplemente porque los pinchadiscos
no recibían beneficios por poner música extranjera. La
Payola inconscientemente fomentó la música local en contra
de la importada e hizo que el merengue arraigara en la conciencia nacional. Juan
Luis Guerra y 4.40 Sin lugar a dudas, su mayor legado es la producción de merengues y bachatas con las que consiguió atraer audiencias de distintas clases sociales: se trata de música de fiesta para la mayoría que incluye en sus líricas agudos comentarios para la intelectualidad. Guerra llama a su música el merengue dual; música para bailar y pensar al mismo tiempo. Aunque a veces se le critica por haber hecho popular la bachata sin haber dado a conocer su origen de clase baja, es obvio que Guerra y su cuarteto 4.40 constituyeron el conducto principal por medio del cual la bachata consiguió la importancia y aceptación Panamericana. |
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